Más de 4.000 personas se dieron cita el 7 de septiembre en la Plaza de Nuestra Señora de Candelaria de Tijarafe para vivir la 103.ª edición de la Danza del Diablo, una de las citas más emblemáticas de las fiestas patronales.
En torno a las 03:00 horas, al son del “tiritititi”, el Diablo volvió a danzar durante unos 25 minutos, cargado con unos 100 kilos entre armazón y pirotecnia y acompañado de gigantes y cabezudos, llenando El Pueblo de Tijarafe de luz, color y pólvora. Como marca la tradición, el maligno realizó sus reverencias a la Virgen de Candelaria antes y después de la danza y, tras un baile extenuante, abandonó la plaza tras reventar su cabeza, simbolizando la victoria del bien sobre el mal.
Todo transcurrió con normalidad y sin incidentes destacados gracias al dispositivo de seguridad, mientras los equipos de limpieza ya trabajan a pleno rendimiento para dejar todo listo para la Solemne Función Eucarística en Honor a Nuestra Señora de Candelaria, que pone fin a las fiestas patronales de 2026.







