La comunidad energética Energía Bonita celebra este mes su quinto aniversario como una de las más consolidadas del Estado y con reconocimiento en Europa. La cooperativa de consumo renovable y comunitario se constituyó en octubre de 2021, en plena erupción del volcán Tajogaite, como respuesta a una isla que depende en un 90% de combustibles fósiles.
En este tiempo ha reunido a más de 320 personas y entidades asociadas y ha desplegado ocho instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo compartido en cubiertas de colegios e institutos, cedidas por el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Breña Alta. Suman 626 kW de potencia y un presupuesto superior a los 500.000 euros.
La Comisión Europea ha destacado el proyecto en programas como Clean Energy for EU Islands. En 2025 recibió el Premio Canarias de Economía Sostenible y, después, la Unión Europea seleccionó su propuesta entre casi 700 candidaturas para concederle 45.000 euros del programa European Energy Communities Facility, destinados a diseñar un modelo de coche eléctrico compartido.
Más allá de la energía, la entidad organiza talleres y seminarios web, decide de forma asamblearia y trabaja por el derecho a la energía para que nadie quede al margen de la transición.
La celebración llega acompañada de una denuncia. Su presidenta y cofundadora, Nuria Albet Torres, señala que la burocracia y los problemas técnicos son el principal freno. Todas las instalaciones están listas, algunas desde hace más de un año, pero varias siguen bloqueadas por problemas de conexión a la red y por deficiencias eléctricas en los centros escolares. La cooperativa apunta a Edistribución (Endesa) por retrasos en la conexión, incidencias en la facturación y bloqueos en el acceso a los datos de producción. En la instalación de Tazacorte, el aviso para la puesta en marcha se envió en abril y sigue sin respuesta. En dos ocasiones se bloquearon los datos de los participantes del IES Alonso Pérez Díaz, y los socios se quedaron sin recibir sus facturas. La cooperativa exige a los organismos reguladores que obliguen a la distribuidora a cumplir con diligencia sus obligaciones.
De cara al futuro, Energía Bonita prevé completar la puesta en marcha de las instalaciones pendientes, ampliar su base social, abordar el derecho a la energía y avanzar en el modelo de movilidad eléctrica.







