El Ayuntamiento de Tijarafe, a través de la concejalía de Patrimonio que dirige Aitor Rodríguez Pérez, impulsa la redacción del Plan Especial de Protección (PEP) de la Zona Arqueológica «El Barranco de los Gomeros», declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2015, con el objetivo de dotarla por primera vez de un régimen de protección operativo y sentar las bases para su futuro como Parque Arqueológico abierto a la ciudadanía.
Un poblado de cuevas con 2.000 años de ocupación
El barranco, situado en el barrio de El Jesús, alberga uno de los poblados de cuevas naturales más relevantes de la etapa benahoarita de La Palma, con una ocupación documentada de cerca de 2.000 años —desde la llegada aborigen en torno al cambio de Era hasta la conquista castellana— y una intensa reutilización de las cuevas hasta el siglo XX.
El conjunto cuenta con 40 yacimientos inventariados: 38 en cueva (de habitación, funerarias, de doble función y recintos ganaderos) y 2 con manifestaciones rupestres con grabados, fruto de trabajos desarrollados desde 2017 en el marco del «Proyecto Occidente. Investigación arqueológica integral en el Barranco de los Gomeros», vinculado al Campus de Arqueología de Tijarafe.
El registro arqueológico incluye cerámica de todas las fases benahoaritas, industria lítica en basalto y obsidiana, objetos en hueso y concha, y un notable conjunto etnográfico de época histórica (era, corral y pajero con grabados cruciformes) que testimonia el aprovechamiento agropecuario secular del entorno.
Qué hará el Plan Especial de Protección
El PEP, financiado por la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, ordenará un espacio de unos 91.400 metros cuadrados y asignará grados de protección a cada elemento patrimonial y al conjunto del ámbito, establecerá el régimen de usos e intervenciones admisibles, reforzará la prevención frente al expolio —principal amenaza— y definirá el entorno de protección.
Su horizonte último es convertir el Barranco de los Gomeros en un Parque Arqueológico: un espacio ordenado para la visita pública en el que la conservación del yacimiento y su comprensión por la ciudadanía vayan de la mano. El Plan Especial es el primer paso imprescindible, ya que fija las reglas de protección sobre las que después podrá levantarse el equipamiento; la gestión concreta (recorridos, aforos, señalización e interpretación) se detallará en un futuro Proyecto de Parque Arqueológico y su Plan Director, conforme al artículo 89 de la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias.
Un modelo de visita restringido y guiado
El modelo previsto apuesta por un uso público restringido y guiado, apoyado en los caminos tradicionales ya existentes (Camino de los Gomeros, pista del antiguo Canal del Estado y carretera de la costa) para evitar abrir nuevos accesos y reducir la presión sobre las laderas más frágiles.
Los equipamientos de acogida e interpretación se ubicarán preferentemente fuera del área más sensible, aprovechando infraestructuras del barrio de El Jesús y del municipio, de modo que la visita se conciba como una experiencia educativa y de sensibilización sobre el mundo benahoarita. Con ello, Tijarafe aspira a sumar el Barranco de los Gomeros a la oferta de patrimonio cultural de La Palma como recurso científico, didáctico y turístico de primer orden, y como motor de dinamización para el propio municipio.
Una vez elaborado, el documento se someterá a evaluación ambiental estratégica y requerirá los informes preceptivos del Cabildo Insular de La Palma y del Gobierno de Canarias antes de su aprobación.







