Un terremoto de magnitud 4,8 en la escala de Richter sorprendió en la mañana del viernes a varias islas del Archipiélago canario, en un episodio inusual por su intensidad y alcance, al ser percibido claramente en Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura. El seísmo, registrado a las 9:50 horas, es el de mayor magnitud en Canarias en los últimos cinco años.
Según confirmó el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el epicentro se localizó en el océano, a unos 61 kilómetros al norte de Gran Canaria, con una profundidad aproximada de 30 kilómetros. Los expertos han determinado que el origen del temblor es exclusivamente tectónico, descartando cualquier relación con actividad volcánica.
A pesar de la magnitud del movimiento, no se han registrado daños materiales ni personales, aunque el fenómeno generó alarma entre la población, que reportó el temblor desde numerosos puntos del Archipiélago.
El IGN detectó además tres réplicas en las dos horas posteriores al seísmo principal, con magnitudes de 3,3, 2,5 y 2,4, ninguna de ellas perceptible por la ciudadanía.
La sacudida se sintió con mayor intensidad en Gran Canaria, especialmente en municipios como Gáldar, Telde, Agüimes y zonas de Las Palmas de Gran Canaria. También se recibieron avisos desde Puerto del Rosario y Pájara, en Fuerteventura, y desde distintos puntos de Tenerife, principalmente en el área metropolitana y el norte de la isla.
Este episodio sísmico se considera poco habitual tanto por su localización como por su alcance. Aunque existen antecedentes en la zona, la actividad es menor en comparación con otras áreas más activas, como el entorno del volcán submarino de Enmedio.
De forma paralela, el IGN mantiene la vigilancia sobre un enjambre sísmico detectado en Las Cañadas del Teide, donde se han registrado 63 microterremotos de origen híbrido, con magnitudes muy bajas —máxima de 1,4— y a profundidades de entre 7 y 25 kilómetros. Los científicos subrayan que esta actividad no implica un aumento del riesgo volcánico en Tenerife.
Los expertos insisten en que tanto el terremoto principal como el enjambre detectado forman parte de la dinámica geológica habitual del Archipiélago y no representan, por el momento, un peligro para la población.







