Coalición Canaria llevará al Pleno del Parlamento de Canarias una Proposición No de Ley (PNL) para reclamar al Gobierno de España una reforma “justa y necesaria” del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, con el objetivo de actualizar la clasificación profesional, mejorar las retribuciones y modernizar la carrera profesional del personal sanitario de formación profesional y de gestión y servicios.
La iniciativa será defendida por la diputada del Grupo Parlamentario Nacionalista Canario, Vidina Espino, quien explicó en rueda de prensa que la propuesta busca adaptar el actual marco normativo “a la realidad asistencial, formativa y competencial del sistema sanitario moderno”. En este sentido, subrayó que uno de los ejes principales es el reconocimiento del papel esencial que desempeñan colectivos como los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE), técnicos especialistas sanitarios, auxiliares administrativos y celadores.
Espino compareció acompañada por representantes de colectivos profesionales, entre ellos Carmen Jiménez Martín y María Isabel Montagut Cruz, portavoces de la plataforma estatal TCAES unidos por el C1, así como Octavio Sánchez, portavoz de Asamblea 7 Islas.
Durante su intervención, la diputada destacó que “la sanidad pública se sostiene gracias al trabajo diario de miles de profesionales que muchas veces no reciben el reconocimiento profesional ni retributivo que merecen”. A su juicio, la clasificación actual recogida en la Ley 55/2003 del Estatuto Marco ha quedado “completamente desfasada” respecto a la evolución del sistema sanitario y las responsabilidades que asumen estos trabajadores.
Especial atención dedicó a la situación de los TCAE, uno de los colectivos más numerosos del sistema sanitario. Espino señaló que estos profesionales desarrollan funciones esenciales en el cuidado directo de los pacientes, pero continúan encuadrados en un subgrupo profesional que no se corresponde con su formación ni con sus competencias. Por ello, la PNL propone su reclasificación al subgrupo C1, junto a una adecuación retributiva acorde a sus funciones.
La parlamentaria también puso de relieve que se trata de un colectivo altamente feminizado, por lo que esta situación refleja “una desigualdad estructural y una brecha en el reconocimiento laboral hacia profesiones desempeñadas mayoritariamente por mujeres”.
La propuesta incluye además una revisión integral del sistema de carrera profesional, con convocatorias anuales, el reconocimiento pleno de la antigüedad y la experiencia acumulada, y garantías para evitar la pérdida de derechos en procesos de promoción interna o cambio de categoría. Según Espino, “muchos profesionales ven frenada o incluso interrumpida su carrera por rigideces administrativas que no tienen sentido”.
Asimismo, defendió que esta reforma trasciende el ámbito laboral, al considerar que impacta directamente en la calidad del sistema sanitario. “Reconocer adecuadamente a estos profesionales significa mejorar la motivación, optimizar la organización de los recursos humanos y garantizar una atención más eficiente, humanizada y centrada en las personas”, afirmó.
La Proposición No de Ley insta también al Gobierno central a asegurar la financiación necesaria para hacer efectiva esta reforma en todas las comunidades autónomas. “Estamos hablando de justicia profesional, de dignidad laboral y de fortalecer uno de los pilares básicos del Estado del bienestar”, concluyó Espino.







