Dos proyectos de investigación financiados con fondos europeos han avalado la necesidad de implantar tranques hidráulicos en las galerías de agua de La Palma como medida clave para evitar el derroche de recursos subterráneos. Así lo destaca la asociación Agua para La Palma, que insiste en reclamar al Consejo Insular de Aguas (CIALP) la instalación generalizada de estos sistemas en toda la isla.

Se trata de los proyectos BIO-JUST y GENESIS, que coinciden en señalar la eficacia de los cierres hidráulicos para mejorar la gestión del agua y favorecer la recuperación de acuíferos y manantiales, muchos de ellos en retroceso o ya desaparecidos.
En el caso de BIO-JUST, en el que participa la Universidad de La Laguna a través del Instituto Universitario de Investigación Social y Turismo (ISTUR), se analiza el estado del agua subterránea en La Palma y el papel de los tranques como solución técnica. Los investigadores José Antonio Batista y Noelia García-Rodríguez concluyen que este sistema debería implantarse en un mayor número de galerías, ya que actualmente menos del 20% cuenta con estos dispositivos, según estimaciones de la asociación.
El estudio, difundido a través de un documental presentado en marzo durante un acto del CIALP por el Día Mundial del Agua, pone de relieve que los tranques permiten conservar el agua en el acuífero cuando no es necesaria su extracción, contribuyendo así a mantener caudales más estables. Además, cuenta con el respaldo de técnicos, expertos y parte del sector hidráulico insular.
Por su parte, el proyecto GENESIS, coordinado por el IGME-CSIC, investiga soluciones basadas en la naturaleza para la gestión hídrica en territorios insulares como Canarias y Azores. Entre ellas, incluye el uso de galerías secas, diques y presas subterráneas, así como tecnologías de monitorización avanzada.
En este contexto, el ingeniero técnico de Obras Públicas Iván Hernández Ríos señaló que los tranques representan “una de las mejores soluciones hidráulicas” por su impacto positivo en la gestión del agua, mientras que representantes del sector destacan que permiten regular el caudal según la demanda estacional, garantizando su disponibilidad durante todo el año.
Pese a estos respaldos científicos y técnicos, la asociación Agua para La Palma denuncia la falta de acción por parte de las administraciones. El colectivo asegura que tanto el Cabildo como el Consejo Insular de Aguas han ignorado estas evidencias, a pesar de existir informes jurídicos que avalan la posibilidad de hacer obligatoria la instalación de tranques.
Asimismo, critica que se prioricen grandes infraestructuras como desaladoras y embalses frente a soluciones más sostenibles, y advierte de que esta estrategia podría encarecer el agua y aumentar la dependencia energética de la isla.
Además de la implantación de cierres hidráulicos, la asociación plantea otras medidas como la modernización de las redes de distribución —que actualmente registran pérdidas de hasta el 50%—, el aumento de la extracción en el Túnel de Trasvase y la optimización de los sistemas de riego.
Desde el colectivo consideran que la aplicación conjunta de estas acciones permitiría abaratar el coste del agua, mejorar la competitividad del sector agrario y garantizar el futuro económico de La Palma, evitando incluso la emigración de población joven.








