La recuperación del pasodoble “J.M.R.”, obra del maestro Domingo González Ferrera, protagonizó el pasado domingo uno de los momentos más destacados de la XIII edición del Premio Domingo González Ferrera, en un acto que volvió a poner en valor el legado musical de la Banda Municipal de Música de Los Llanos de Aridane, formación decana de la isla.
La pieza, rescatada gracias a la labor de la Asociación La Filarmónica, Amigos de la Banda Municipal, volvió a sonar décadas después como homenaje tanto a su autor como a la figura que la inspiró, José María Rodríguez Hernández, vecino ilustre del municipio nacido en 1890.
Rodríguez Hernández, hijo de Felipe Rodríguez Pereyra y Juana Hernández Pérez, emigró junto a sus hermanos a Cuba, siguiendo la estela de muchos canarios de la época. A su regreso, estableció en Los Llanos una relojería en la Calle del Medio, donde destacó no solo por su oficio, sino también por sus habilidades en carpintería, tapicería y sastrería. Su figura quedó además vinculada a la vida parroquial de Nuestra Señora de los Remedios y a diversas tradiciones locales.
Su relación con la banda llanense se intensificó a raíz de la participación de su hijo Adalberto, “Berto”, como clarinetista. Este vínculo propició una estrecha amistad con el director Domingo González Ferrera, quien, impresionado por su constante acompañamiento a ensayos y actuaciones, le dedicó en 1960 la marcha “J.M.R.”.
La composición fue interpretada por la banda en distintos momentos históricos, como en el desfile previo al concurso de bandas celebrado en Santa Cruz de Tenerife en mayo de ese mismo año. En sus diarios personales, el propio Rodríguez Hernández dejó constancia de aquel viaje, marcado por la polémica decisión del jurado, que privó a la formación llanense del primer premio pese al respaldo del público.
Domingo González Ferrera, figura clave en la historia musical de Los Llanos, dirigió la banda entre 1940 y 1961, dejando una huella imborrable tanto en el repertorio como en la proyección cultural del municipio. Su legado perdura en composiciones emblemáticas y en el recuerdo de varias generaciones de músicos.
La reedición de “J.M.R.” no solo recupera una pieza significativa del patrimonio musical aridanense, sino que también rinde homenaje a todas aquellas personas que, desde dentro y fuera de la banda, han contribuido a mantener viva una tradición que supera ya los 160 años de historia.
El trabajo de edición, impulsado por la Asociación La Filarmónica, refuerza así el compromiso con la conservación y difusión de la memoria musical del municipio, devolviendo al presente una obra cargada de simbolismo y arraigo.








