La Asociación de Personas con Discapacidad Física de La Palma (ADFILPA) ha emitido un contundente comunicado en el que manifiesta su «profunda preocupación y malestar» ante lo que consideran una reiterada vulneración de los derechos de las personas con discapacidad en la isla.
Según ADFILPA, a pesar de que la accesibilidad es un derecho reconocido por la legislación vigente, persisten múltiples barreras que continúan excluyendo a este colectivo de la vida cultural, educativa y social. La asociación denuncia que en los últimos meses se han puesto en marcha obras y celebrado actos en espacios que no cumplen con los requisitos mínimos de accesibilidad.
Entre los casos concretos citados por la entidad se encuentra Radio Ecca, que, pese a haber recibido una subvención de 46.000 euros del Cabildo de La Palma, «sigue sin tener en cuenta la accesibilidad para todas las personas».
También se menciona la situación de los miradores de la isla, que en su mayoría son inaccesibles, negando a las personas con movilidad reducida el derecho a disfrutar del paisaje y del patrimonio natural. Un ejemplo especialmente relevante para ADFILPA es el monumento “Pino del Consuelo” en Fuencaliente, una obra reciente con un coste de 76.000 euros financiada por la Consejería de Presidencia, desde la Viceconsejería de Justicia, que «carece de los requisitos de accesibilidad establecidos por la ley».
Otros espacios públicos señalados son Casa Massieu, que «sigue sin adecuarse a la normativa» a pesar de su uso para actividades educativas, y la UNED junto con la nueva sala de estudios de Los Llanos de Aridane, inaugurada en marzo de 2025, que «carecen de accesibilidad y por lo tanto no cumplen con la ley».
Asimismo, la asociación denuncia la celebración de eventos en espacios inaccesibles, mencionando en concreto una invitación recibida por parte de Coalición Canaria a la clausura del VIII Congreso Insular, celebrado el 21 de septiembre en el Teatro Circo de Marte, un recinto que según ADFILPA no cumple con las medidas de accesibilidad exigidas. «No sabíamos si tomarnos esta invitación como una burla, una falta de asesoramiento del partido o simplemente una falta de compromiso a la accesibilidad», indican. A pesar de haber informado de su imposibilidad de asistir en caso de celebrarse en dicho lugar, «se nos hizo caso omiso», añade el comunicado.
ADFILPA también recuerda que participa activamente en las reuniones mensuales convocadas por el Cabildo de La Palma en el marco del Pacto por la Inclusión, pero cuestiona el impacto real de esa implicación: “¿De qué nos está sirviendo nuestra implicación, si al mismo tiempo se siguen inaugurando espacios, programando actos y promoviendo infraestructuras que excluyen a una parte de la ciudadanía?”, se preguntan.
A la preocupación por la accesibilidad, la asociación suma una denuncia especialmente grave: la falta de pago, hasta la fecha, de la subvención de Acción Social correspondiente al año 2025, esencial para el funcionamiento de la entidad. “Hemos tenido que hacer lo imposible estos 9 meses para poder continuar abiertos”, advierten, recordando que dicha ayuda es indispensable para mantener el personal y los servicios de apoyo a las personas con discapacidad física en la isla.
En su declaración, ADFILPA subraya que “las personas con discapacidad física de La Palma no pedimos privilegios: exigimos derechos”, recalcando que la accesibilidad “no es un favor ni una opción, es una obligación legal y una condición indispensable para garantizar la igualdad de oportunidades”.
La asociación hace un llamamiento urgente a las administraciones públicas, entidades privadas y ciudadanía en general para asumir un compromiso real con la inclusión: “No se puede hablar de participación, de cultura, de educación o de turismo si no se asegura el acceso de todas las personas”, concluye el comunicado, con un mensaje claro:
“Una isla accesible no es solo más justa, sino también más moderna, habitable y respetuosa con los derechos humanos.”







