- El diputado del Grupo Parlamentario Popular reclama una regulación estatal que evite que las familias tengan que afrontar entre 4.000 y 6.000 euros para trasladar a sus seres queridos fallecidos durante una derivación médica
- “Si el Servicio Canario de la Salud deriva a un paciente fuera de su isla, el Servicio Canario de la Salud debe hacerse cargo de su regreso si desgraciadamente fallece”
21 de octubre de 2026.- El diputado del Grupo Parlamentario Popular, Jacob Qadri, ha logrado la aprobación unánime en el Parlamento de Canarias para la regulación estatal y poder financiar el traslado de pacientes fallecidos fuera de su isla de residencia mientras reciben atención sanitaria en otro territorio.
Qadri denunció que las familias pueden verse obligadas a pagar entre 4.000 y 6.000 euros para trasladar el cuerpo de un ser querido a su isla de origen, una cantidad que se suma a los gastos del entierro y que puede convertirse en una carga económica difícil de afrontar en un momento especialmente doloroso.
“Si el Servicio Canario de la Salud deriva a un paciente fuera de su isla, el Servicio Canario de la Salud debe hacerse cargo de su regreso si desgraciadamente fallece”, defendió el diputado popular.
El diputado palmero ejemplificó el contexto en las islas no capitalinas, como en la propia isla de La Palma, aunque aseguró que no es un problema exclusivo de estas. “Es una situación que afecta a diario a las islas no capitalinas, pero también a pacientes de Tenerife o Gran Canaria que son derivados a otros hospitales, incluso a la Península”, aclarando que los familiares deben contactar con funerarias, solicitar presupuestos, organizar el traslado y afrontar su coste.
“No podemos trasladarle el problema, la gestión y encima la factura a una familia que acaba de perder a un ser querido”, subrayó Qadri. “Un paciente no se desplaza de isla por gusto. Se desplaza porque necesita una atención médica que el sistema sanitario no puede ofrecerle en su isla de origen”, agregó.
Sin subvenciones
Qadri recordó que ya había planteado esta cuestión en el Parlamento el pasado mes de septiembre, mediante una pregunta oral a la consejera de Sanidad. Según explicó, la consejera reconoció la existencia de una partida presupuestaria para subvencionar estos traslados, aunque prácticamente no se utiliza, así como la necesidad de regular esta situación.
Sin embargo, el diputado popular considera que las ayudas económicas no resuelven el problema de fondo, puesto que obligan a las familias a adelantar miles de euros, presentar facturas y solicitudes y esperar una resolución administrativa. “No queremos subvenciones”, afirmó.
“Queremos que sea el sistema sanitario quien se haga cargo directamente del traslado”, insistió Qadri, quien advirtió de que determinadas ayudas pueden tener consecuencias fiscales o afectar a prestaciones de las que dependen los ingresos familiares.
“No buscamos que la Administración ayude a una familia a traer a su ser querido fallecido. Queremos que sea la propia Administración quien se encargue de traerlo”, remarcó, defendiendo un procedimiento sin adelantos económicos ni más burocracia.
Igualdad entre territorios
Qadri justificó la iniciativa en la necesidad de compensar los sobrecostes derivados de la insularidad y garantizar la igualdad de derechos con independencia del lugar de residencia.
“Canarias no puede seguir asumiendo sola todos los sobrecostes derivados de nuestra insularidad”, afirmó, antes de recordar que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar la igualdad de todos los españoles.
El diputado por La Palma defendió que la propuesta trasciende las diferencias políticas y responde a una cuestión de justicia, dignidad y humanidad para los pacientes y sus familiares.
“Cuando el sistema sanitario deriva a un paciente, asume la responsabilidad de atenderlo. Lo que pedimos es que esa responsabilidad no termine con su fallecimiento”, señaló.
Qadri concluyó que la iniciativa no pretende que la sanidad pública pague un entierro, sino que garantice el regreso del paciente fallecido a su lugar de origen cuando tuvo que salir de su isla para recibir atención médica.
“No podemos evitar siempre que una familia pierda a un ser querido. Pero sí podemos evitar que, además del dolor de perderlo, tenga que asumir el problema y el coste de traerlo de vuelta a casa”, concluyó.







