Drago La Palma cuestiona las carcajadas en el Pleno de la capital tras los comentarios machistas

La formación valora la dimisión de Manuel Garrido, pero lamenta que nadie frenara sus palabras durante la sesión plenaria.

Drago La Palma considera insuficiente la explicación de Maeve Sanjuán, concejal de NC, y reclama al partido una posición clara sobre lo ocurrido y sobre sus risas.

Sara Hernández, portavoz de Drago La Palma: «Hace falta una regeneración y otra forma de hacer política progresista en La Palma, capaz de hacer autocrítica».

Drago La Palma valoró la dimisión del ya exconcejal socialista de Santa Cruz de La Palma Manuel Garrido tras sus comentarios sobre la maternidad de la concejala Saray González, pero advierte de que su renuncia no puede dar por cerrado un episodio de esta gravedad.

Mientras Garrido cuestionaba cuándo una mujer decide ser madre y cómo compatibiliza su maternidad con sus responsabilidades políticas hubo risas desde distintas bancadas y nadie intervino para detener sus palabras. Las condenas y explicaciones llegaron posteriormente, cuando las imágenes comenzaron a circular y adquirieron repercusión pública.

«La dimisión era lo mínimo esperable», señaló la portavoz de Drago La Palma, Sara Hernández, pero añadió que «mientras la situación se estaba produciendo nadie en aquel Pleno consideró necesario decir ‘hasta aquí’, sino que hubo risas, la sesión continuó con normalidad y las reacciones llegaron cuando el vídeo ya se había hecho viral; algo que debería hacernos reflexionar a todas».

La formación considera especialmente preocupante la actitud de representantes de partidos que se reivindican progresistas y feministas. Aunque valora la condena posterior del PSOE a las palabras de Garrido, echa en falta una reflexión profunda del partido sobre la reacción durante la intervención de su portavoz municipal, Ylli Lemes. Asimismo, considera insuficiente la explicación de Maeve Sanjuán, quien aseguró que se reía de la expresión «erótica del poder» y no de las afirmaciones posteriores, y reclama a Nueva Canarias una posición clara sobre el conjunto de lo ocurrido.

En este sentido, Hernández explicó que «el feminismo no puede consistir en condenar el machismo únicamente cuando viene del partido de enfrente, también consiste en reconocerlo cuando está ocurriendo delante de ti y ser capaz de parar a un compañero cuando cruza una línea, independientemente de a qué partido pertenezca la mujer que lo está sufriendo» e hizo hincapié en que «hace falta una regeneración de la representación política y otra forma de hacer política progresista en La Palma, capaz también de mirar hacia dentro y hacer autocrítica».

Para Drago La Palma, el silencio de Nueva Canarias es preocupante, aunque sus antecedentes hacen que resulte difícil considerarlo sorprendente. En 2024, la formación ya cerró filas en defensa de su entonces presidente, Román Rodríguez, cuando la exconsejera socialista Teresa Cruz Oval lo acusó públicamente de comportamientos machistas. Rodríguez negó aquellas acusaciones y Nueva Canarias las atribuyó a una vendetta. Para Drago La Palma, precisamente esos antecedentes deberían hacer más urgente una reflexión interna y una posición clara ante lo sucedido en el Pleno.

«Hablar en 2026 de cuándo una mujer debería haber sido madre o poner en cuestión su trabajo por el hecho de serlo debería haberse quedado en el siglo pasado y si quienes nos llamamos feministas no somos capaces de plantarnos cuando algo así sucede delante de nosotras, tenemos un problema que ningún comunicado posterior puede resolver», concluye Hernández.

Comparte esta noticia