El archipiélago canario afronta a partir de este miércoles un cambio significativo en las condiciones meteorológicas, marcado por la llegada de calima, un aumento progresivo de las temperaturas y la presencia de viento fuerte en varias zonas, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
El polvo en suspensión comenzará a ganar protagonismo durante la segunda mitad del día, afectando especialmente a las zonas de mayor altitud, mientras que los termómetros experimentarán un repunte notable, con valores que podrían alcanzar o superar los 30 grados en algunos puntos del archipiélago en los próximos días.
En las capitales, Santa Cruz de Tenerife registrará máximas de 25 grados y Las Palmas de Gran Canaria de 23, con mínimas que no bajarán de los 18 grados. Sin embargo, en otras zonas como Arrecife se prevén temperaturas más elevadas, con máximas de hasta 26 grados, en un contexto de subida generalizada.
El episodio de calima será más perceptible en las islas orientales y en zonas de medianías y cumbres, mientras que en las islas occidentales su presencia será más ligera. De cara a jueves y viernes, la calima podría mantenerse de forma débil en algunos puntos, aunque las temperaturas seguirán siendo elevadas.
El viento será otro de los factores destacados, con predominio de componente norte de intensidad moderada y rachas fuertes en vertientes sureste y noroeste, donde no se descartan episodios localmente muy intensos.
En el mar, se esperan condiciones de marejada a fuerte marejada, con olas entre uno y dos metros y vientos del nordeste que podrían alcanzar fuerza 6, lo que podría dificultar la navegación y las actividades recreativas.
Por islas, se prevé nubosidad en el norte de Gran Canaria y Tenerife con posibilidad de lloviznas débiles a primeras horas, mientras que en Lanzarote y Fuerteventura predominarán los cielos poco nubosos. En La Palma, La Gomera y El Hierro se espera un comportamiento similar, con nubosidad baja en el norte y ligera presencia de calima en zonas altas del sur.
Ante este escenario, los expertos recomiendan extremar las precauciones, especialmente entre la población más vulnerable, ya que la presencia de polvo sahariano reduce la calidad del aire y la visibilidad.







